El distraído, tropezó en ella.
El violento, la usó como proyectil.
El emprendedor, la usó para construir.
El campesino, cansado, la usó como asiento.
El niño, la usó como juguete.
El artista, sacó de ella una bella escultura.
En todos estos casos, la diferencia no estuvo en la piedra sino en el hombre.
De una manera muy sencilla, esta pequeña reflexión nos dice algo que es completamente cierto, muchas personas se pueden encontrar ante una situación parecida y cada quien la afrontará de acuerdo con sus propios recursos y contará una historia diferente al respecto.
Si nos detenemos a pensar un momento, cuántas cosas seguramente no hemos vivido que pudieron haber sido diferentes con el simple hecho de afrontarlas de otra manera. A veces, si no controlamos una emoción podremos aventar nuestra piedra al aire y nos descalabraremos. O por otro lado, podemos dejarla ahí y nunca darnos cuenta de la utilidad que pudo haber tenido.

Esta muy padre esa reflexión y todo lo que dice es verdad, todo depende de nosotros ya que algunos se pueden dar por vencidos luego luego y otros siguen luchando y luchando hasta que consiguen lo que quieren. También esta en la forma que cada uno tome y vea las coas ya que pues todos pensamos diferente y tenemos diferentes sentimientos y podemos reaccionar de distintas maneras pero también esta en como lo toe la otra persona, bueno en conclusión hay que ser personas perseverantes y tolerantes.
hola muy bonito block lo hermozo que la piedra hace y se forma en arte besos jessy